|
ÀNGEL SANCHO SUŅER
Àngel Sancho Suñer, escriptor canareu
Llegint la «Historia de Tortosa y su
comarca»,
d'Enric Bayerri, he trobat que parla molt d'Alcanar també dels
canareus,
sobretot d'aquells que escriuen sobre el nostre poble. Ja vaig fer un
resum
a «Lo Rafal» d'Antoni Valls Giménez, avui ho faig
d'un
altre canareu que pels seus mèrits va merèixer figurar en
l'esmentada obra (vuit toms de gran tamany, darrerament s'ha publicat el
que fa nou, editat per la seva vídua). Aquest gran canareu,
oblidat
per alguns i desconegut per la majoria -i això em causa pena-, va
ésser Àngel Sancho Suñer. Eren els avis l'Angelina
i l'Alfons Aguado, per tots coneguts. Pianista per
excel·lència
i amb una gran vocació per la poesia. El seu llibre de poemes
«Átomos»
en dóna constància a part de nombrosos escrits (que jo
vaig
trobar als diaris del 'època, al voltant de fa cent anys), tots
ells plens de sentiment, de caràcter humà, expressant-se
sempre pels més necessitats, els pobres agricultors que treballen
de sol a sol, que són humiliats, enganyats sempre pels de dat i
que són obligats a pagar contribucions exagerades, amb la qual
cosa
gairebé no poden ni menjar. En fi, sempre al costat dels
més
indigents. Si el poble d'Alcanar tingués consiciència i
interès
por honorar els homes de més vàlua, avui un carrer
d'Alcanar
portaria el seu nom.
El vaig conèixer a l'entorn de la primera
dècada dels anys quaranta. Ja era molt vellet i el que és
més greu per a un músic, estava sord. Això no li
impedia,
però, que sempre estigués escrivint. Encara recordo que ho
feia en una màquina on les lletres es picaven amb un punter, una
vertadera joia de museu ja en aquells temps. No vull estendre'm ni que
aquest escrit sigui una biografia d'Ángel Sancho Suñer, i
vull dedicar aquest número que diu així: «La
historia
de Tortosa y su comarca».
Cita l'esmentat historiador que el dia 28 d'agost
de 1891 va sortir publicat al «Diario de Tortosa» un article
que amb el títol de «Alcanar» escrivia Àngel
Sancho Suñer, el vaig buscar al museu-arxiu de Tortosa, cosa que
per primera vegada em va ser més fàcil, doncs amb les
dades
que tenia vaig anar directament al lloc on estava.
El vaig copiar per a l'Informatiú Alcanar,
per donar a conèixer als lectors del mateix, la primera
versió
possiblement, sobre l'origen del
nostre poble. És com segueix:
ALCANAR
"Quién lo fundó no se sabe, pero su
cuna debió marcarse allá por los siglos doce o trece,
más
bien trece que doce, si se atiende a la relación que guardo. Lo
fatídico de la agorera cifra, con la suerte que ha corrido el
pueblo,
ya en la desamparada agricultura, bien en las menos preciada industria
bien en el desacreditado comercio, gracias a la malaventurada
política
local, y otras hierbas. Mas dejando eso de parte y volviendo a nuestros
asuntos, parece que en esta India de Cristóbal Colón, un
tal Hugo de Folcalquer, Gran Castellán de Amposta, de la Orden de
San Juan de Jerusalén, el cual explorador o lo que fuera,
también
se cree que ofició aquí de San Juan Bautista o más
bien de Americo Vespucio. Allá él, pues esto no son
más
que conjeturas y no hemos de ir a averiguarlo. Ahora lo que tiene
más
visos de probabilidad es que los moros hayan sido nuestros predecesores,
o sea, nuestros primeros padres de esta villa. No hay que asustarse por
eso, pero es la verdad o parece serlo. Hay aquí muchas
reminiscencias
árabes. Tipos árabes, caracteres y temperamentos
árabes,
usos y costumbres árabes, cantos y lenguaje árabes.
Aquí la cosecha principal es el algarrobo
y el algarrobo es árabe. El sistema de estas norias de madera con
cangilones de barro, es árabe. Estas calles estrechas y
tortuosas,
oscuras, empinadas y pedregosas, nuestras casas, estos edificios
vetustos
de sólida construcción, con sus puertas pequeñas en
forma de arco, son árabes. ¿Y qué más? Si
hasta
el mismo nombre de Alcanar es arábico también, aunque no
lo sea del todo.
Es una palabra compuesta de la voz árabe
AL, que significa el y del latín CAN,
(perro).
De modo que Alcanar, el canar, quiere decir perreral, lugar destinado
para
canes. ¡Vamos! No en balde el hipocondríaco Felipe V le
concedió
a nuestra villa el honorable título de
«fidelísima».
Sin embargo también suele dársele
otro origen más o menos etimológico -más o menos
lógico
sin timo- al nombre madagascariano de nuestro pueblo, origen que a
mí,
por cierto, me satisface más.
Antiguamente, dicen si se llamaba Caná, pero no
de Galilea ¿eh? por más que se parezca por la
circunstancia
de tocarse aquí mucho el violón y la coincidencia de
figurar
este instrumento en el cuadro de las bodas de Caná de Paolo
Veronese
y la fuerza poderosa de la costumbre en emplear la contracción
al
de la preposición a y del artículo el, al tener que
manifestar a dónde iban los que se dirigían a dicha
población,
hizo trocar el nombre de Canar en el de Al-cana, que
castellanizándolo
concluso o mejor dicho, abuso de la escritura, se quedó Alcanar
como ha sucedido con el apellido Suñer de mis ilustres
antepasados.
Hoy Suñer y como pasa con otras varias cosas y personas.
Tampoco falta quien cree y no va tan
desencaminado,
que el sitio que ocupa actualmente nuestro pueblo antes de que
éste
se fundara, por supuesto, acaso fuera un gran cañaveral y de
ahí
tomara el nombre de Cañar, indudablemente nombre que
también
habrá sufrido sus consiguientes alteraciones en el lenguaje. Pues
lo cierto y seguro es que en su antiguo escudo de nuestra villa, escudo
que no se por qué después hubieron de transformar, estaba
formado por tres cañas verdes enlazadas con sus correspondientes
hojas y todo. Todavía se conserva en el frontispicio de nuestra
venerable ermita del Remedio y en la achatada puerta de nuestra
cárcel.
Podría ser no rigurosamente
histórico
todo lo que precede, pero tampoco es un «canara», por
más
que parezca. Son suposiciones más o menos gratuitas, o más
o menos gratas. Como por ejemplo, esta otra ¿por qué no
pudo
existir un alcázar morisco que con una ligera variante diera
nombre
a este pueblo? ¿por qué no pudo alcanzar una brillante
victoria,
cuyo recuerdo se conserve en el nombre de esta villa? ¿por
qué
no pudo ser Alcanar, teatro de algún hecho notable que tuviera
ese
nombre o cuna de al gun ilustre que tuviera ese título?
¿quién
sabe? Por algo se ha de empezar su nombre con la primera letra del
alfabeto.
Por de pronto es el primer pueblo de Cataluña... se entiende
entrando
por Valencia, es el umbral de la provincia de Tarragona, la puerta del
partido de Tortosa, en fin, un pueblo sumamente pintoresco y saludable,
que a muy poca costa podría ser sumamente delicioso. No
diríamos
un paraíso terrenal, pero sí una feliz Arcadia. Mas no nos
hagamos ilusiones, pues hoy por hoy es un semillero de calamidades. El
agricultor trabaja sudorosamente todo el día y llega la noche y
se cumple el pronóstico de Noherlescon que le destruye todos sus
cálculos y todos sus afanes.
El industrial no cobra, el comerciante no puede
pagar, el prohombre se lo juega todo a la política menuda.
Y concluyo, porque quería hacer la novela
de Alcanar y me sale la historia de todos los pueblos".
A. Sancho Suñer. El Diario de Tortosa de 28 de Agosto de
1891.
Epíleg
Continua comentant l'esmentat historiador, aquest
afer i diu al respecte que uns dies més tard va rebre una carta
el corresponsal de l'esmentat diari i signada per «un
alcanarense»
que deia:
«Don Ángel Sancho Suner trata de los orígenes de
Alcanar a propòsito de haber escrito que tuvo orígenes
árabes,
lo niega un alcanarense diciendo que solamente de una cabeza arabesca
podrían
salir semejantes disparates».
Estareu ja preguntant-vos qui era aquest aquest
canareu. Doncs mireu, un dels primers esborranys d'aquest escrit, no ho
havia posat, però després he pensat: -Què carall,
per què no ho he de fer. Era el Canonge Matamoros.
Quan trenta anys més tard publicà
la «Historia de mi pueblo» i va afirmar l'origen moro
d'Alcanar,
és de suposar que li demanà disculpes. Tal vegada no.
Potser
pensaria que ja no se'n recordava ningú, peró la
història,
teniu en compte que es queda a tots els nivells.
Artur Lange
|